Competición Deportiva
¿Ya observó que, aun con el cuerpo en reposo, cuando está nervioso su respiración se acelera? Es común que las personas se sientan ahogadas cuando sufren una fuerte emoción, susto, miedo, rabia o nerviosismo, como, por ejemplo, antes de una competencia.
Mucho antes de que usted ponga los músculos a trabajar, el corazón ya está acelerado, la musculatura pre-intoxicada y el cuerpo lleno de adrenalina, todo eso con una anticipación perjudicial. El resultado es una considerable pérdida de energía y una caída del rendimiento, sólo por nerviosismo y stress.
Así se va el aliento por falta de control emocional. Y así se produce una distensión sólo porque usted estaba demasiado tenso y contrajo mucho la musculatura.
Si usted practicase Yôga, eso no le ocurriría.